En contacto con https://stufftuqrto.top/sagaredzho.html Chaco en Línea Radio el emprendedor de la etnia Qom, Javier Avalos, celebró que a través de un microcrédito obtuvo una incubadora de aves para potenciar su trabajo. También contó las dificultades que se presentan al momento de incorporar tecnología en su comunidad porque tienen otra óptica sobre la producción.

 

Después de acceder a un microcrédito “Proyectarse” y recibir una incubadora de aves para potenciar su emprendimiento en Machagai, Javier Avalos, contó que es técnico del INTA y que desde hace cuatro años trabaja en la incorporación de las nuevas tecnologías en la comunidad indígena. Este emprendedor perteneciente a la etnia Qom manifestó que “es complicado incorporar tecnología, sobre todo en el área de la producción, porque hay que consensuar el tema con la comunidad para no entorpecer o alterar factores culturales primordiales”.


“La idea de iniciar nuevas prácticas surgió después que me contacté con funcionarios de la Municipalidad y de la Secretaría de Empleo”, manifestó Avalos indicando que este nuevo emprendimiento “tiene un doble objetivo, el primero tiene que ver con desarrollar la actividad con incubadoras y, por otro lado, utilizar diferentes métodos para aportar en esta transición de las comunidades”, resaltando que “con esta metodología y herramientas innovamos los conocimientos”.

 


“Incorporar los microemprendimientos en la comunidad Qom es difícil porque nosotros tenemos otra óptica sobre la producción”, expresó el emprendedor y explicó que “la producción a nivel mundial está destinada a la comercialización, sin embargo, para la comunidad indígena hay otros pasos previos que consisten en producir para comer, luego compartir, luego el trueque y por último la comercialización”.


Por ello, el técnico del INTA remarcó que “ingresamos las pequeñas tecnologías a la comunidad aborigen con mucho cuidado”. Y detalló que “en este paquete de medios también ingresamos estas incubadoras que son para alrededor de 200 huevos. El paso siguiente es armar una agenda de trabajo para poder conformar un circuito que incluya a la mayor cantidad de sectores como escuelas, comedores comunitarios e iglesias, entre otros”.


Avalos contó que “para empezar a trabajar tenemos unas 20 personas”, que –teniendo en cuenta el contexto desarrollado- consideró que es “un número importante”. Para finalizar, el emprendedor afirmó que “hay gente que tiene muchas ganas de trabajar pero generalmente encuentra obstáculo en las gestiones”.

 

 

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