https://cloretiemin.info/vengriya.html La Ley 12987 y su modificatoria Ley 15801 conocida como Ley Savio, en homenaje a su creador, fueron sancionadas por el Honorable Congreso de la Nación el 13 de Junio de 1947, dejando aprobado el Plan Siderúrgico Argentino y la constitución de la empresa SOMISA.

 

Sus principales finalidades fueron producir acero en el país, suministrar acero a la industria nacional de transformación y terminado, y asegurar la evolución y el ulterior afianzamiento de la industria siderúrgica argentina.

 

Para diciembre de 1990, SOMISA sumaba 11.600 empleados y se ubicaba entre las empresas de mayor facturación anual del país, era la principal productora de acero a nivel nacional y también tenía una presencia importante en la fabricación de bienes finales. Sin embargo, bajo la presidencia de Carlos Menem se procedió a reducir la plantilla laboral: para diciembre de 1991, sólo quedaban 5.285 empleados.

 

Paralelamente la empresa, que históricamente había registrado buenos desempeños económicos, repentinamente comenzó a contabilizar un déficit operativo de cerca de un millón de dólares por día, acumulando una deuda de unos 500 millones de dólares en apenas dos años. El proceso final de la privatización de SOMISA fue encarado por la interventora estatal María Julia Alsogaray.

 

En 1991 SOMISA pasó a manos de un consorcio liderado por el grupo ítalo-argentino Techint, acompañado por las empresas brasileñas Usiminas y Campanhia Vale do Río Doce y la chilena CAP. Desde entonces la compañía paso a llamarse Siderar.

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